Sep 4, 2026 · 1 hr 40 min · 25 segments
¿Te imaginas trabajar como repartidor y descubrir que una entrega lleva algo que nunca debió llegar a su destino? Estos relatos paranormales de repartidores, paquetes malditos, casas extrañas y…
Oye, vamos a empezar con este pódcast, este capítulo donde vamos a contar esas historias de repartidores de comida.
Digo, puede que haya una que otra, pero también, por ejemplo, en nuestra ciudad tenemos estos servicios independientes de chavos que tienen su motito, su bicicleta, reparten su número y es como: ocupas algo, voy yo, lo compro y pues te llevo el mandado, ¿no? Realmente El servicio de paquetería de entrega de comida, el servicio en general delivery, se me hace, eh, algo muy misterioso hasta un punto importante, porque llegas a una casa, llegas a un domicilio, llegas a conocer muchas cosas.
Y hay tanto experiencias largas e historias que son muy extensas como las que hoy vamos a contar, y hay historias también muy cortitas, como de, por ejemplo, recuerdo mucho un iceberg que la misma gente iba compartiendo y decía: "Es que yo cuando entrego, por ejemplo, comida a domicilio", creo que era de un repartidor de sushi, menciona que cuando llega a un domicilio, dice: "Fue impresionante porque sale una mujer a recibir la comida y escucho que le habla a sus hijos".
Eso pensó que le esta-- que estaba haciendo, estaba hablándole a sus hijos como de: "Hey, este, pórtense bien, por favor no peleen y que no sé qué".
El repartidor pensó que hablaba esta señora con sus hijos hasta que se abre más la puerta, ve que eran sus perros.
Y la gente ha de pensar: pero ¿qué tiene de malo? Hay gente que le habla así a los perros.
Esos perros, que eran cuatro, estaban caminando en dos patas y se movían, incluso sus gestos o su mirada era muy humana.
Entonces, este es uno de los relatos cortos que me impactó mucho en una de esas publicaciones de un repartidor que dice: "Es que yo pensé que hablaba con, con, con sus hijos y eran cuatro perritos que caminaban así en dos patas y se veían así súper, súper de miedo".
Yo me acuerdo de una que también salió en este tema, por acá, en Extra Normal.
Algo similar de una persona que igual se dio cuenta que tenía... el dueño de la casa tenía unas mascotas.
Y hay gente que tiene muchas prácticas bastante oscuras, ¿no? De pronto hay personas que no tan, no también necesariamente se dedican a repartir comida, sino los que mencionabas hace rato que existen en diversas ciudades de acá, del país y de Latinoamérica, que justamente les encargas algo.
Y de pronto eso de que te encargo unas veladoras, te encargo que si el incienso, algunas sustancias por ahí, y pues ellos tienen que hacer su chamba y de pronto llegan a las casas y se encuentran que todo lo que le están pidiendo al final es para un ritual, ¿no?
Oye, vamos a empezar con este pódcast, este capítulo donde vamos a contar esas historias de repartidores de comida.
Digo, puede que haya una que otra, pero también, por ejemplo, en nuestra ciudad tenemos estos servicios independientes de chavos que tienen su motito, su bicicleta, reparten su número y es como: ocupas algo, voy yo, lo compro y pues te llevo el mandado, ¿no? Realmente El servicio de paquetería de entrega de comida, el servicio en general delivery, se me hace, eh, algo muy misterioso hasta un punto importante, porque llegas a una casa, llegas a un domicilio, llegas a conocer muchas cosas.
Y hay tanto experiencias largas e historias que son muy extensas como las que hoy vamos a contar, y hay historias también muy cortitas, como de, por ejemplo, recuerdo mucho un iceberg que la misma gente iba compartiendo y decía: "Es que yo cuando entrego, por ejemplo, comida a domicilio", creo que era de un repartidor de sushi, menciona que cuando llega a un domicilio, dice: "Fue impresionante porque sale una mujer a recibir la comida y escucho que le habla a sus hijos".
Eso pensó que le esta-- que estaba haciendo, estaba hablándole a sus hijos como de: "Hey, este, pórtense bien, por favor no peleen y que no sé qué".
El repartidor pensó que hablaba esta señora con sus hijos hasta que se abre más la puerta, ve que eran sus perros.
Y la gente ha de pensar: pero ¿qué tiene de malo? Hay gente que le habla así a los perros.
Esos perros, que eran cuatro, estaban caminando en dos patas y se movían, incluso sus gestos o su mirada era muy humana.
Entonces, este es uno de los relatos cortos que me impactó mucho en una de esas publicaciones de un repartidor que dice: "Es que yo pensé que hablaba con, con, con sus hijos y eran cuatro perritos que caminaban así en dos patas y se veían así súper, súper de miedo".
Yo me acuerdo de una que también salió en este tema, por acá, en Extra Normal.
Algo similar de una persona que igual se dio cuenta que tenía... el dueño de la casa tenía unas mascotas.
Y hay gente que tiene muchas prácticas bastante oscuras, ¿no? De pronto hay personas que no tan, no también necesariamente se dedican a repartir comida, sino los que mencionabas hace rato que existen en diversas ciudades de acá, del país y de Latinoamérica, que justamente les encargas algo.
Y de pronto eso de que te encargo unas veladoras, te encargo que si el incienso, algunas sustancias por ahí, y pues ellos tienen que hacer su chamba y de pronto llegan a las casas y se encuentran que todo lo que le están pidiendo al final es para un ritual, ¿no?
The rest of this transcript — segmented and speaker-labeled, so you land on the exact moment something was said
Search every transcript — by keyword, by phrase, or by meaning, across every show Radar indexes
Trends — what is surging across podcasts, measured against its own baseline
Alerts — when a name you follow appears in a newly indexed episode
No account is needed to search Radar.