Hoy te quiero recordar una cosa: no hay emociones buenas ni malas.
Todas las emociones son necesarias y si elegimos hacer las paces con ellas, podemos convertirlas en nuestras mayores aliadas.
Hay emociones que nos acercan a personas, emociones que nos alejan de otras e incluso emociones que nos protegen.
Hay emociones que se sienten muy bien y otras que son un poco más incómodas.
Incluso hay algunas con las que nos hemos peleado y hemos pensado que hay que evitar sentirlas y expresarlas.
Pero hoy te quiero invitar a que les dejes de tener miedo, a que les abras tu corazón cuando te toquen la puerta, a que te des permiso de procesarlas y transitarlas.
Hoy te quiero invitar a que exploremos una emoción complicada.
Hablemos del odio.
Toma una respiración profunda y mientras lo haces, piensa: ¿qué sentiste en el momento en que mencioné esta emoción? Pudo haber sido confusión, un nudo en la boca del estómago o en realidad un sentimiento que no sabes bien cómo o en dónde categorizar.
Y no saberlo está bien.
Aunque no lo creas, el odio es una de esas emociones que nos protegen al alejarnos de situaciones que no nos gustan.
Es una emoción poderosa que puede consumirnos si no nos tomamos el tiempo de escucharlo y procesarlo.
Pero también puede ser una fuerza para el cambio si se maneja de manera responsable.
Por eso digo que del odio al amor puede haber un paso o unos cuantos en lo que transitas y aprendes de él.
Tómate unos segundos para pensar en algo que sientas que odies.
Ahora piensa en esa situación.
¿Qué es eso de lo que tu mente y cuerpo buscan protegerte? Pero también, ¿cómo puedes empezar a crecer fuera de ese odio? Inhala profundamente durante cuatro segundos.
[inspira] Uno, dos, tres, cuatro y exhala.
[expira] Para lograr el balance con estas emociones tan complejas e incómodas, hay que soltar el miedo a sentirlas.
Atrévete a nombrarlas y a validar eso que sientes para que poco a poco puedas empezar a navegarlas y superarlas.
Si nunca perdemos este miedo a sentir, lo más seguro es que estas emociones nos bloqueen de poder vivir experiencias únicas y de seguir adelante con nuestras vidas.
El secreto está en entender su mensaje.
Si el odio viene a decirte que no quieres estar cerca de algo o de alguien, ¿qué puedes hacer con esa información? Qué cosas diferentes puedes empezar a elegir desde ahí.
Si te das cuenta, al final del día lo único que está y todas las emociones están intentando hacer es protegerte y ayudarte a relacionarte con el resto del mundo desde un lugar de más conciencia.
¿Qué tal si hoy te tomas un momento para agradecer por eso? Inhala una vez más [inhalación] y exhala.
Hoy te quiero recordar una cosa: no hay emociones buenas ni malas.
Todas las emociones son necesarias y si elegimos hacer las paces con ellas, podemos convertirlas en nuestras mayores aliadas.
Hay emociones que nos acercan a personas, emociones que nos alejan de otras e incluso emociones que nos protegen.
Hay emociones que se sienten muy bien y otras que son un poco más incómodas.
Incluso hay algunas con las que nos hemos peleado y hemos pensado que hay que evitar sentirlas y expresarlas.
Pero hoy te quiero invitar a que les dejes de tener miedo, a que les abras tu corazón cuando te toquen la puerta, a que te des permiso de procesarlas y transitarlas.
Hoy te quiero invitar a que exploremos una emoción complicada.
Hablemos del odio.
Toma una respiración profunda y mientras lo haces, piensa: ¿qué sentiste en el momento en que mencioné esta emoción? Pudo haber sido confusión, un nudo en la boca del estómago o en realidad un sentimiento que no sabes bien cómo o en dónde categorizar.
Y no saberlo está bien.
Aunque no lo creas, el odio es una de esas emociones que nos protegen al alejarnos de situaciones que no nos gustan.
Es una emoción poderosa que puede consumirnos si no nos tomamos el tiempo de escucharlo y procesarlo.
Pero también puede ser una fuerza para el cambio si se maneja de manera responsable.
Por eso digo que del odio al amor puede haber un paso o unos cuantos en lo que transitas y aprendes de él.
Tómate unos segundos para pensar en algo que sientas que odies.
Ahora piensa en esa situación.
¿Qué es eso de lo que tu mente y cuerpo buscan protegerte? Pero también, ¿cómo puedes empezar a crecer fuera de ese odio? Inhala profundamente durante cuatro segundos.
[inspira] Uno, dos, tres, cuatro y exhala.
[expira] Para lograr el balance con estas emociones tan complejas e incómodas, hay que soltar el miedo a sentirlas.
Atrévete a nombrarlas y a validar eso que sientes para que poco a poco puedas empezar a navegarlas y superarlas.
Si nunca perdemos este miedo a sentir, lo más seguro es que estas emociones nos bloqueen de poder vivir experiencias únicas y de seguir adelante con nuestras vidas.
El secreto está en entender su mensaje.
Si el odio viene a decirte que no quieres estar cerca de algo o de alguien, ¿qué puedes hacer con esa información? Qué cosas diferentes puedes empezar a elegir desde ahí.
Si te das cuenta, al final del día lo único que está y todas las emociones están intentando hacer es protegerte y ayudarte a relacionarte con el resto del mundo desde un lugar de más conciencia.
¿Qué tal si hoy te tomas un momento para agradecer por eso? Inhala una vez más [inhalación] y exhala.
The rest of this transcript — segmented and speaker-labeled, so you land on the exact moment something was said
Search every transcript — by keyword, by phrase, or by meaning, across every show Radar indexes
Trends — what is surging across podcasts, measured against its own baseline
Alerts — when a name you follow appears in a newly indexed episode
No account is needed to search Radar.